El problema real
En la planta de San Antonio, la carga de trabajo no se reparte igual a lo largo del año. Entre octubre y enero entran la mayoría de los pedidos de mesas de trabajo y estanterías modulares para plantas alimentarias que renuevan equipamiento antes del cierre fiscal. El resto del año el taller trabaja a media capacidad.
El cuello de botella no era la soldadura ni el plegado. Era el momento en que se confirmaba cada pedido: llegaban todos juntos, sin orden de prioridad claro, y la planificación de corte se armaba sobre la marcha. Eso generaba dos cosas concretas: horas de máquina ociosas en semanas flojas y entregas apretadas en las semanas fuertes.